Y caia la noche y nosotros dos recostados. La punta de tu pelo saludaba mi boca, y yo de a pequeños besos abanzaba por su paso. Era el mono invertido... partiendo por las ramas hasta llegar a tus raices. Y mi nariz se hundio de lleno en tu jungla, antes que mis labios dieran dieran de lleno con tu cabeza topando con un beso .
Me diste la cara y dijiste:"Hay silencios que son mejores preservarlos". Yo me rei de tu contradiccion, acababas de asesinar un silencio. "No seas ridicula-argui- Si estamos bien asi, hablando".
Y no me dijiste que tu eras la unica excepcion a la regla, que contigo las bocas calladas eran las mejores. Que tu eras el silencio. Y yo con mi gran frase, lo habia arruinado todo. Y se tiñó de tension ese armonico hilo. Y la cuerda tenso hasta que quebro con un agonico sonido, te diste vuelta, dejandome de nuevo con tu pelo.
"Dejame preservar este silencio"- dije yo.
Pero ya las palabras no tenian ya ese encanto.
Y miraste la muralla." Porque tienes que arruinarlo- puse mis palabras en tu pensamiento- Le regalaste a la boca el silencio que por derecho le correspondia a mis oidos".
Y te diste vuelta, y robaste a besos aquel silencio guardado por mi boca, el borboton rubí.
Y me dejaste en silencio.
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