Despues de una sesion de masajes, le deje un papel en uno de sus bolsillos, una carta, ella se sentia triste y una parte de mi queria alegrarla. Pero no alegrarla de cualquier manera, sino una propiamente mia, una excentricidad que saliera de mi pecho. Y resulto, la carta le llego, la sorprendio. Me agradecio y me dijo que me queria mucho. Yo me doy cuenta de que a ella tambien la quiero mucho. Ella me dijo alguna vez que frente al amor nunca habia que decir nunca, que los sentimientos se sienten. Pareciera ser verdad. Te agradesco por ser un amor, yo todavia tengo que olvidarme de ser tan tibio en algunos instantes. Pero puedo cambiar. tengo animo de cambiar, de no necesitar de amor, sino que de derramarlo libremente. Sorprendere a mis amigos. Los quiero.